Rehabilitación energética de edificios
Rehabilitación energética de edificios. Solución definitiva a la pobreza energética
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La rehabilitación energética de edificios se presenta como la solución más viable a largo plazo para la pobreza energética. Reducir la demanda energética del edificio, mejorar la eficiencia energética de sus instalaciones, incorporar fuentes de energía renovable y optimizar la gestión y los consumos de energía además, reporta enormes beneficios ambientales y genera actividad y empleo.

Mejorar la eficiencia energética del parque residencial como solución a la pobreza energética tiene efectos netos positivos sobre el empleo en tres líneas:

  • Directos: es decir, empleos generados de forma inmediata por las empresas que llevan a cabo las obras de rehabilitación.
  • Indirectos: creados en los sectores que suministran bienes y servicios a dichas empresas.
  • inducidos: que se derivan del gasto adicional de los salarios que los nuevos empleos y los ahorros en la factura energética de los hogares permiten.

En España, estudios llevados a cabo por el Grupo de Trabajo de Rehabilitación (GTR) y por el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS) estimaron los efectos positivos sobre el empleo de una mejora a gran escala del parque de viviendas del país basadas en modelos teóricos de intervención y revisión de literatura. De igual modo, el estudio Pobreza energética en España. Potencial de generación de empleo directo de la rehabilitación energética de viviendas (ACA, 2012) fue la recopilación de casos reales de rehabilitación energética llevados a cabo en España para obtener una cifra promedio. El resultado fue que por cada millón de euros invertido es posible generar 17 puestos de trabajo a tiempo completo o, referido a la superficie rehabilitada, 47 empleos por cada 1.000 m2.

No obstante, es necesario superar barreras como las vías financiación necesarias para atender esta situación de vulnerabilidad o la generación de demanda de las actuaciones por parte de la sociedad que tiene la posibilidad de desarrollar actuaciones. Por ello, la implantación de fórmulas que ya se utilizan y funcionan en otros países y la sensibilización y educación de los ciudadanos deben ir de la mano de marcos normativos que favorezcan la realización de las actuaciones.

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